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Dr. Fernando
Gomollón
Introducción
Las
enfermedades inflamatorias crónicas intestinales (abreviaturas
comunes: EII o IBD) son un grupo de trastornos intestinales de origen
no conocido, que causan ulceraciones e inflamación de diversas
áreas del intestino. La mayor parte de los casos pueden clasificarse
como Colitis Ulcerosa (CU) (ver información al respecto)
o Enfermedad de Crohn (EC), aunque a menudo escuchará términos
menos precisos para referirse a ellas como colitis, enteritis, proctitis,
ileitis, yeyunitis, etc.
La
Enfermedad de Crohn (EC) se denomina así en honor a uno de
los primeros autores en describirla. Afecta habitualmente al intestino
delgado, sobre todo a su parte distal (el ileon), muchas veces también
al intestino grueso o colon, que en algunos casos es la única
zona lesionada. Puede aparecer, no obstante, en cualquier zona del
intestino, e incluso en ocasiones raras en otros órganos.
Es una enfermedad crónica, que puede reactivarse varias veces
a lo largo de la vida. El curso clínico individual es impredecible
en estos momentos, habiendo pacientes con síntomas continuos
y otros con períodos muy largos de remisión. La gran
mayoría de los pacientes pueden conseguir una calidad de
vida casi normal, durante la mayor parte del tiempo.
¿Qué
síntomas tiene?
Los
síntomas más frecuentes son dolor abdominal, diarrea
y/o estreñimiento, fiebre, hemorragia rectal, y pérdida
de peso. Como consecuencia de la inflamación puede haber
mala absorción de los nutrientes, anemia y, en niños,
retraso del crecimiento. Los síntomas son muy variables según
las personas y a lo largo del tiempo, y además, no permiten
distinguir esta enfermedad de otras sin datos objetivos que se obtienen
con exploraciones complementarias.
¿Qué
causa o causas determinan la aparición de esta enfermedad?
Hay
muchas teorías, pero ninguna prueba sólida sobre la
causa o causas. Afecta tanto a hombres como a mujeres, y de cualquier
edad, aunque tiende a manifestarse por primera vez sobre todo entre
los 15 y los 30 años. Tiene un componente genético,
pero que no es determinante en la mayoría de los casos. Sea
cual sea la causa, hay un exceso de inflamación del intestino,
al que probablemente contribuye alguna anomalía del sistema
de defensa (inmunológico). El tabaco es un factor ambiental
claramente relacionado con la enfermedad, porque se relaciona con
su incidencia, con una peor evolución clínica, e incluso
con mayor tasa de recurrencias postquirúrgicas.
¿Cómo
se diagnostica la enfermedad de Crohn?
Tras
recoger los datos clínicos y explorarle su médico
indicará diversas pruebas que estarán indicadas según
el área que se sospeche afectada. Las más comunes
son estudios radiológicos con contraste del intestino delgado
o grueso (usted oirá términos como tránsito
intestinal o enema opaco), endoscopias (colonoscopia o gastroscopia),
análisis de sangre y/o heces, y gammagrafía con leucocitos
marcados. Es muy común también que se necesiten ecografías,
tomografías computarizadas ("scanners"), y otras pruebas.
Aunque
en ocasiones parezcan latosas, las pruebas objetivas son indispensables
para establecer el diagnóstico, descartar otras enfermedades,
y conocer la extensión y la actividad de la enfermedad en
cada caso y en cada momento.
¿Qué
tratamiento tiene?
Varios
medicamentos ayudan a controlar la enfermedad, que, además,
a menudo requiere tratamiento quirúrgico; no existiendo un
tratamiento curativo. Los medicamentos más usados son 5-Aminosalicílico
o 5-ASA, o mesalazina (Claversal®, Lixacol®, Quintasa®);
salazopirina (Salazopirina®); corticoides (prednisona
(Dacortin®, Prednisona Alonga®; 6-metil-prednisolona
(Urbason®), deflazacort (Dezacor®, Zamene®)
y budesonida (Entocord®); azatioprina (Imurel®)
o 6-mercaptopurina; y metronidazol (Flagyl®, Tricowas®),
ciprofloxacino (Baycip®, Rigoran®, Cunesin®)
metotrexato, y ciclosporina (Sandinmun®); y recientemente
se ha introducido el Infliximab (previamente conocido como antiTNF)
(Remicade®). Cada uno de estos medicamentos tiene indicaciones
específicas, que su médico conoce, y que pueden cambiar
con el tiempo, con la actividad de la enfermedad, y con la respuesta
de cada persona.
A
veces es precisa la cirugía, en ocasiones de urgencia (por
una perforación, una hemorragia o un absceso), en ocasiones
programada (por fracaso del tratamiento médico o por estenosis
o fístulas). La cirugía puede solucionar una complicación,
y a veces permite una mejoría duradera en la calidad de vida,
pero no cura definitivamente la enfermedad que puede aparecer en
otras áreas, por lo que debe recurrise a ella con prudencia.
¿Puede la
dieta controlar la enfermedad de Crohn?
No.
Una dieta sola, tal y como habitualmente la entendemos, no puede
controlar la enfermedad. Sin embargo a menudo son necesarias modificaciones
en la dieta para mejorar la situación nutricional, para compensar
el déficit de algunos nutrientes, para ayudar a conseguir
una remisión, o para realizar estudios complementarios. A
veces, es necesario utilizar nutrición parenteral (a través
de las venas) en circunstancias de gravedad, o enteral (con productos
especialmente preparados). En algunas circunstancias estas nutriciones
enterales pueden conseguir una remisión completa de la enfermedad,
y pueden ser incluso de elección. Son especialmente útiles
en niños con la enfermedad.
¿Es una enfermedad
rara?
Al
ser diagnosticados es común que sea la primera vez que los
pacientes y/o sus familiares oyen hablar de su enfermedad. Sin embargo,
si bien no muy frecuente, no es una enfermedad rara. Cada año
se diagnostican en España unos 2.000 casos nuevos de la enfermedad.
Los gastroenterólogos conocen bien la enfermedad, y no dude
en recurrir a su médico de familia: él le conoce mejor
que ningún otro médico. En muchos centros de referencia
hay Unidades Especiales dentro de los Servicios de Aparato Digestivo
que se dedican a estas enfermedades.
¿Es contagioso?
No.
¿Se lo transmitiré
a mi hijo?
No.
Aunque los hijos de un paciente tienen más probabilidades
de padecer la enfermedad, las probabilidades individuales son muy
pequeñas. No debe condicionar en absoluto la decisión
de tener niños.
ACCU
Existe
una asociación de pacientes en la que puede encontrar apoyo
y ayuda para solucionar algunos problemas que otros han tenido antes
que usted. Tiene delegaciones en muchas ciudades y mantiene una
página web en la que puede usted encontrar información
(http://www.accuesp.com).
Más
información
Además
de estas, se planteará usted muchas otras preguntas. Es imposible
y poco práctico darle todas las respuestas en un solo texto.
Su médico estará dispuesto a darle todas las respuestas
que necesite. Hay numerosas páginas web con información,
pero debe contrastar su rigor. Una página rigurosa es la
de la asociación americana: www.ccfa.org.
Una web permanentemente actualizada, con información técnica
rigurosa es www.geteccu.org.
En
esta página iremos poniendo progresivamente más información
sobre la enfermedad de Crohn y otras enfermedades inflamatorias
intestinales.
Dr.
Fernando Gomollón
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